Pensando
en Educar hoy
por: Coty BERTHE
por: Coty BERTHE
Pensar
en educación no se trata de preguntarse qué es objetivamente la educación, ni
tampoco de preguntarse por las leyes de progreso en educación. Lo que debería
pensarse o preguntarse es acerca de la educación, su historia y su discursividad
social y con esto hacer una crítica a la razón de educar.
Debemos
aceptar que la educación no tiene una razón única que define su objetividad,
debemos analizar críticamente su presencia en las prácticas sociales con la
esperanza de encontrar su poder productivo, de la subjetividad social,
política, económica y cultural. Esta construcción subjetiva social que se
construye y desconstruye permanentemente con los cambios de paradigmas. Donde
en la actualidad ya casi no encontramos sujetos, ni familias, ni instituciones
que se adaptan a las descripciones tradicionales.
La
sociedad reproduce desigualdades, exclusión y desamparo. Y estos se dividen en
dos sectores, los sujetos que poseen trabajo, van al médico, tienen una buena
cobertura social, viven en un grupo familiar constituido, van a la escuela y
responden a las pautas establecidas socialmente por “normal”.
Después
encontramos a otro grupo, totalmente excluidos que se encuentran en parámetros
generalmente pobres y de extremada desmoralización.
La
experiencia en el Centro Educativo Complementario nº 2 marco un antes y un
después en mí, poder ver con otros ojos la realidad en la cual estamos
inmersos. Poder conocer a estos chicos hizo que se despertara en mi algo, algo
que tenia dormido. Mi conciencia dejar de
pensar en un “yo” y empezar a ver a un “nosotros”.
Estos
niños se encuentran en un mundo donde nada vale, en la que cuando le preguntas
que te gustaría ser de grande no les interesa, viven en un continuo desaliento
y con sensaciones de derrota e incertidumbre por el futuro. Poseen una doble
vulnerabilidad, por un lado, el hecho de ser “niños/adolescentes” y por otro su
“condición social”. Estos niños serán sí no se los ayuda los adultos excluidos
del mañana.
Toda
persona nace en un espacio familiar que le permitirá ir asimilando, acumulando,
construyendo su propio aprendizaje. Se convierte así la familia en la primera
responsable de ese proceso llamado socialización. Pero en estos casos muchas veces los núcleos familiares
se encuentras totalmente desmoralizados, desvalorizados por los impuestos de la
sociedad. Esto genera que los niños /adolescentes tengan un nivel de
expectativas y aspiraciones demasiada bajas, influyendo en su autoimagen y
autoestima.
Es
aquí donde el rol docente debe hacer hincapié, es decir lograr producir en estos niños/adolescentes cambios
en sus subjetividades, que le permitan mirar de cara al futuro con nuevos
desafíos.
En lo
que a respecta a mi como docente, puedo afirmar que la interacción con estos niños, sus historias de vida produjeron
cambios en mi subjetividad. Al mismo tiempo que ayudaron a continuar mi proceso
de mi enseñanza/aprendizaje.
Estos
contextos no formales hicieron conocer otra formar de dirigir mi practica
docente. No tan estructuradas como lo es el jardín o la escuela.
Si
bien son ámbitos no formales ahí se educa de otra manera, digamos de manera
indirecta, implícita. Donde se ponen en juego sentimientos y emociones, en el
cual sin querer terminas involucrándote con sus historias.
Estos
niños provocaron sentimientos de
pertenencia hacia la institución, sintiéndome parte de esa comunidad y reconociéndome
en cada uno de ellos, sus historias, vivencias, y experiencias de vidas, que a
su corta edad son tan vertiginosas y apresuradas.
¿Cómo pueden los educadores provocar en
el educando la curiosidad critica necesaria en el acto de conocer, si ellos
mismos no confían en sí, no se arriesgan, si ellos mismos se encuentran ligados
a la “guía”con que deben transferir a los educandos los contenidos tenidos como
“salvadores”? ( )
Coincido
completamente con Paulo Freire qué provoca al educador a transgredir las reglas
de la educación dominante y a ser participe de la transformación social y
cultural.
Haciendo
referencia a lo que el autor se pregunta, yo respondería que lo que provocó en mi transgredir algo de las
reglas de la educación dominante y ser participé de una pequeña transformación
fueron mis prácticas pedagógicas, que permitieron reflexionar sobre las mismas,
descubriendo lo significativa que resultaron ser para mis alumnos. Logrando en
ellos una transformación que los convirtió en sujetos activos, participativos,
orientados hacia un pensamiento autónomo libre.…
Paulo
Freire hace referencia a que toda práctica educativa es una práctica social,
donde práctica social es igual a práctica educativa o más bien diría práctica
social/educativa, ya que estas dos no tendrían que separarse porque los
individuos nos movemos en un ambiente social y cultural en el cual nos
involucramos en este ambiente y aprendemos de éste. Esto es porque somos herederos de una cultura y que desde los
comienzos de la humanidad aprendimos por el sólo hecho de ser curiosos.
Yo
aprendo de mis pares, de la relación que mantengo con ellos y a su vez ellos
aprenden de mí, en relación dialéctica.
Nosotros aprendemos de una situación,
reflexionamos sobre ésta y a su vez actuamos sobre ella para transformarla.
El
sentido de mis practicas educativas en el C.E.C. es poder mostrarles a los
niños que hay otra realidad en los cuales pueden ser participes de esta
construcción social, donde el arte y la literatura son una de las tantas
herramientas de explosión cultural, qué se puede salir a la sociedad y mostrar
las cosas bellas que son capaces de hacer con un poco de esfuerzo y voluntad.
Mostrar al mundo sus capacidades y dejar de ser los marginados de la villa “Los
villeritos”, “los negros cabezas” como ellos mismos se autodefinen.
En
ese sentido mis prácticas se convirtieron en transformadoras, en esta ocasión en un sector marginal, temeroso
al principio pero pudiente después, donde cree verdaderos lazos,
inquebrantables. Donde los niños del CEC tuvieron una voz creadora de su propia
realidad…
Ahora
mi Yo docente…
Muestra una maestra jardinera trabajadora de la cultura, este es
mi posicionamiento, porque me siento capaz de transmitir, movilizar y ser artista
de la cultura. Porque considero que soy capaz de trabajar en otros ámbitos que
no sean exclusivos de la escuela como institución formal.
En
esta construcción, significaron y se implicaron un montón de docentes de las
cuales tomé algo de ellos para convertirme en la docente que soy. Encontré
orientaciones, estrategias didácticas, posturas docentes, formas de vincularse
con los niños etc, que aportaron a esta formación, pero que no la definen sino
por el contrario, considero importante su aporte, pero el ser docente implica
seguir con una formación, que es continua y no acabada. Que todavía hay caminos
por transitar que aun hoy la educación
no ha podido andar, que si bien cuento con un montón de herramientas y
recursos, aun queda mucho por recorrer, esto me remite aquella frase: “caminante no hay camino, sino se hace camino
al andar”
Toda
práctica implica la formación permanente de parte de los educadores. Y esta
formación permanente consiste en analizar de manera crítica y reflexiva cada
una de nuestras propias prácticas pedagógicas.
Anteriormente
decía que somos personas con necesidades de aprender todo y en cualquier
momento de nuestra vida por el hecho de ser sujetos curiosos. Pero el reto que nos
tenemos que proponer es que en nuestros alumnos se despierte esa curiosidad por
conocer de manera crítica y comenzar andar caminos.
Bibliografía:
·
Criticas para la razón
de educar. (Carlos Callen).
·
NUEVAS PERSPECTIVAS CRITICAS EN EDUCACION.
EDUCACION Y PARTICIPACION COMUNITARIA (Paulo Freire)


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